- Terry Cole afirmó ante el Senado de Estados Unidos que el caso contra Rubén Rocha Moya “es sólo el comienzo”.
- La DEA acusó a funcionarios mexicanos de colaborar con grupos criminales vinculados al tráfico de drogas.
- Legisladores y autoridades estadounidenses presionaron para reforzar las acciones contra los cárteles mexicanos.
DEA anticipa más procesos contra funcionarios ligados al narcotráfico
El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, aseguró que las investigaciones contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con organizaciones criminales continuarán en los próximos meses.
Durante una comparecencia ante el Senado estadounidense, el funcionario señaló que la acusación presentada contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, representa apenas el inicio de una serie de acciones legales impulsadas por autoridades federales de Estados Unidos.
Cole afirmó que existe una relación histórica entre integrantes del narcotráfico y altos funcionarios mexicanos, situación que, dijo, ha permitido el fortalecimiento de estructuras criminales dedicadas al tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
“Le aseguro que esto es sólo el comienzo de lo que está por venir en México”, declaró el titular de la DEA ante legisladores estadounidenses.
Caso Rocha Moya marca un precedente en Estados Unidos
El pasado 29 de abril, fiscales federales de Nueva York y la DEA dieron a conocer cargos por narcotráfico y delitos relacionados contra Rubén Rocha Moya y otros funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa.
Las autoridades estadounidenses sostienen que algunos de los señalados habrían colaborado con la facción de “Los Chapitos”, perteneciente al Cártel de Sinaloa, facilitando operaciones relacionadas con el tráfico de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetaminas hacia Estados Unidos.
El caso ha generado fuerte atención política debido a que se trata de la primera acusación de este tipo presentada en Estados Unidos contra un gobernador mexicano en funciones.
Senado estadounidense cuestiona relación entre política y crimen organizado
Durante la audiencia, el senador republicano John Kennedy cuestionó por qué diversos actores políticos en México mantienen presuntos vínculos con organizaciones criminales.
El legislador criticó además las estrategias de seguridad implementadas en administraciones pasadas y afirmó que algunas políticas reflejaron tolerancia frente al crecimiento de los cárteles.
En respuesta, Terry Cole sostuvo que funcionarios que colaboran con grupos delictivos comparten responsabilidad por la crisis de drogas que enfrenta Estados Unidos.
“Son igualmente responsables de la muerte y destrucción de cantidades récord de estadounidenses”, expresó el funcionario.
Washington pide mayor presión contra los cárteles
En el mismo contexto, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, reconoció la cooperación reciente del gobierno mexicano en materia de seguridad, aunque insistió en que México debe intensificar sus acciones contra el narcotráfico.
El funcionario señaló que Washington espera una participación más firme de las autoridades mexicanas para contener el tráfico de drogas y debilitar a las organizaciones criminales.
Además, autoridades estadounidenses advirtieron que podrían surgir nuevas acusaciones conforme avancen las investigaciones y se obtengan declaraciones de integrantes del crimen organizado detenidos en Estados Unidos.
Debate político y tensión bilateral
Las declaraciones de funcionarios estadounidenses se producen en medio de un ambiente de tensión política y diplomática entre ambos países en torno al combate al narcotráfico y la soberanía nacional.
Mientras sectores de oposición en México han exigido investigaciones más profundas sobre presuntos vínculos entre autoridades y cárteles, integrantes de Morena han rechazado acusaciones sin pruebas y han pedido respeto a las instituciones mexicanas.
El caso también ha reactivado el debate sobre la cooperación bilateral en materia de seguridad, especialmente tras las recientes presiones de Estados Unidos para aumentar las acciones contra el crimen organizado.

















