- Jorge Antonio Sánchez Ortega es señalado como el presunto segundo tirador del caso Colosio.
- Un juez federal determinó que existen elementos para procesarlo por homicidio calificado.
- Será juzgado bajo el antiguo sistema penal inquisitorio y permanecerá en el Altiplano.
Juez confirma auto de formal prisión
Un juez federal dictó auto de formal prisión a Jorge Antonio Sánchez Ortega, exagente del extinto Cisen, señalándolo como presunto segundo tirador en el asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta. La decisión se tomó tras considerar suficientes los elementos presentados por la Fiscalía General de la República para procesarlo por homicidio calificado.
Con ello, Sánchez Ortega permanecerá en el penal de máxima seguridad del Altiplano, donde fue recluido tras su reaprehensión en Tijuana.
Antecedentes de la investigación
El proceso deriva de la averiguación previa SE/003-BIS/95, iniciada bajo el antiguo sistema penal inquisitorio. La FGR sostiene que Sánchez Ortega participó directamente en el ataque del 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas, para lo cual presentó 11 tomos y 43 anexos con peritajes y testimonios retomados de la investigación original.
El juez Daniel Marcelino Niño Jiménez, del Juzgado Cuarto de Distrito en Materia Penal en el Estado de México, validó estos argumentos para continuar con la causa penal.
Reaprehensión y declaración
Una semana antes, Sánchez Ortega había sido capturado nuevamente por la FGR en Tijuana y trasladado al Altiplano. Durante su comparecencia solicitó la duplicidad del plazo constitucional para definir su situación jurídica, el cual venció este sábado. Al concluir dicho periodo, el juez confirmó el auto de formal prisión.
El exagente se reservó su derecho a declarar durante la diligencia.
Fundamentos de la acusación
La Fiscalía responsabiliza a Sánchez Ortega del delito de homicidio calificado, bajo las hipótesis de premeditación y alevosía. Entre las evidencias analizadas se incluyen peritajes de 1994 y testimonios que lo señalan como el presunto segundo tirador.
Su nombre salió a la luz desde los primeros días de la investigación, cuando fue detenido portando una prenda con sangre de Colosio y dio positivo a la prueba de rodizonato de sodio.
Un caso que vuelve a la agenda judicial
Treinta años después del magnicidio de Colosio, la reapertura del proceso contra Sánchez Ortega revive uno de los episodios más controvertidos de la vida política moderna.
La FGR también ha señalado la posible intervención de Genaro García Luna, entonces subdirector operativo del Cisen, a quien atribuye haber facilitado la huida de otro implicado.
El exagente permanecerá bajo custodia mientras continúan las diligencias y el juicio avanza.
















