- El acuerdo comercial podría operar con renovaciones anuales y alta incertidumbre
- La economía mexicana crecería sólo 1.3% en 2026, uno de los niveles más bajos de la región
- El frente fiscal concentra los mayores riesgos ante déficit, deuda y menor producción petrolera
La agencia Fitch Ratings advirtió que México enfrenta un escenario económico complejo rumbo a 2026, marcado por un crecimiento débil, presiones fiscales persistentes y una elevada incertidumbre en torno al futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Un acuerdo comercial con operación limitada
Durante un foro virtual sobre perspectivas crediticias para América Latina, Todd Martínez, director senior y codirector del grupo de soberanos de Fitch para las Américas, señaló que el T-MEC podría mantenerse formalmente vigente, pero con una operatividad reducida.
De acuerdo con el especialista, existe el riesgo de que el acuerdo funcione únicamente mediante renovaciones anuales, bajo la constante amenaza de medidas arancelarias discrecionales por parte de Estados Unidos, lo que limitaría su efectividad como marco de certidumbre para el comercio y la inversión.
Pronóstico de crecimiento limitado
Fitch estima que la economía mexicana crecerá apenas 1.3% en 2026, lo que la colocaría entre los desempeños más bajos de América Latina. Este bajo dinamismo económico, advirtió la calificadora, tendrá efectos directos sobre el gasto público y la capacidad del gobierno para cumplir sus objetivos fiscales.
El escenario contrasta con años previos en los que México mostraba mayor estabilidad macroeconómica y mayor margen de maniobra frente a choques externos.
El frente fiscal, principal foco de atención
La agencia señaló que el mayor punto de presión para el país se encuentra en las finanzas públicas. Aunque la deuda como proporción del PIB mantiene un crecimiento moderado y no representa un riesgo inmediato para la calificación soberana, la tendencia al alza obliga a una vigilancia constante.
Fitch reconoció avances en la consolidación fiscal iniciada el año pasado, pero advirtió que no existe claridad sobre cómo sostener este ajuste en un contexto de bajo crecimiento y mayores compromisos de gasto.
Petróleo y presión sobre ingresos
Entre los factores que complican el panorama fiscal, la calificadora destacó el declive en la producción petrolera y los problemas financieros de Petróleos Mexicanos, elementos que reducen los ingresos públicos y presionan las finanzas del Estado.
A ello se suma el aumento del gasto asociado a programas sociales, lo que estrecha aún más el margen fiscal disponible.
Impacto en inversión y nearshoring
Fitch alertó que algunas reformas recientes en México, particularmente en materia judicial y laboral, podrían restar atractivo al país como destino de inversión en el proceso de relocalización de empresas, conocido como nearshoring.
La agencia subrayó que la capacidad de México para atraer capital privado será determinante, sobre todo en sectores estratégicos como energía e infraestructura, dado que el Estado no cuenta con recursos suficientes para impulsar por sí solo el crecimiento económico.
Perspectivas para banca y seguros
Finalmente, Fitch mantuvo una perspectiva de deterioro para el sector bancario mexicano, al considerar que los riesgos externos y de política pública continuarán limitando la inversión y el apetito por el crédito.
En el caso del sector asegurador, advirtió presiones adicionales derivadas de recientes reformas fiscales, particularmente en el IVA, que podrían afectar la rentabilidad y elevar los costos operativos.
















