• Bombardeos israelíes en Líbano dejan muertos pese a la tregua vigente
• Irán reafirma control del estrecho de Ormuz y lanza advertencias a Estados Unidos
• Ataques en el Golfo Pérsico provocan daños millonarios en bases militares
El gobierno de Israel, encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, ordenó intensificar los ataques contra posiciones de Hezbollah en el sur de Líbano, en una nueva fase de hostilidades que ocurre pese al alto el fuego vigente. La ofensiva ha dejado al menos cuatro personas muertas en distintos puntos del territorio libanés.
Según el ejército israelí, la decisión se produjo tras el lanzamiento de proyectiles desde Líbano hacia el norte de Israel. Uno de ellos fue interceptado y otro cayó en una zona sin población. En respuesta, las Fuerzas de Defensa de Israel desplegaron ataques contra lanzacohetes, depósitos de armas e instalaciones vinculadas con la unidad Radwan del grupo chiita.
Escalada militar en el sur de Líbano
Los bombardeos alcanzaron varias localidades del sur, incluyendo ataques contra vehículos que, de acuerdo con Israel, transportaban armamento. Autoridades sanitarias libanesas reportaron que un ataque contra un camión y una motocicleta dejó cuatro muertos, mientras que otro bombardeo causó dos fallecidos adicionales y al menos 17 heridos.
Desde el recrudecimiento del conflicto, las cifras oficiales en Líbano superan los 2 mil 400 muertos y más de 7 mil 700 heridos. A esto se suma la destrucción de viviendas y el desplazamiento de civiles, lo que ha agravado la situación humanitaria.
El ejército israelí advirtió a la población evitar acercarse a la zona del río Litani, donde mantiene operaciones activas.
Condena por ataques contra periodistas
En el ámbito internacional, gobiernos europeos condenaron los ataques contra periodistas en el conflicto, tras la muerte de la reportera Amal Jalil en un bombardeo reciente.
Las autoridades de Reino Unido y Finlandia calificaron estos hechos como inaceptables y pidieron garantizar la seguridad de los profesionales de los medios en zonas de guerra.
Irán endurece su postura estratégica
En paralelo, Irán reforzó su discurso frente a Estados Unidos al asegurar que mantendrá el control del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica afirmó que esta medida forma parte de su estrategia de disuasión frente a Washington y sus aliados. Además, el mando militar iraní advirtió que responderá con contundencia si continúa el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos en la región.
Las autoridades iraníes aseguraron que sus fuerzas están preparadas para infligir mayores daños y que su capacidad militar es superior a la registrada en etapas anteriores del conflicto.
Daños en bases militares y presión regional
Reportes recientes indican que ataques con misiles y drones iraníes han provocado daños significativos en bases militares de Estados Unidos en el Golfo Pérsico. Las afectaciones incluyen destrucción de infraestructura, aeronaves, radares y pistas de aterrizaje en varios países de la región.
Las estimaciones preliminares apuntan a costos de reconstrucción de miles de millones de dólares, lo que incrementa la presión sobre Washington en medio de la escalada.
Reacciones internacionales y riesgo global
Ante este escenario, líderes internacionales han expresado preocupación por una posible ampliación del conflicto. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, insistió en la necesidad de garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz para evitar afectaciones al suministro global de petróleo.
Asimismo, Turquía planteó su disposición a participar en tareas de desminado en la zona si se alcanza un acuerdo de paz, mientras otros países han reiterado la urgencia de reducir tensiones.
El conflicto en Medio Oriente continúa evolucionando en un contexto de alta volatilidad, con impactos tanto en la seguridad regional como en la economía global.














