- El Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses logró estas identificaciones en los primeros meses de la actual administración
- El proceso incluye análisis de ADN, cruce de datos y colaboración con autoridades y colectivos
- Se trabaja de forma coordinada con instituciones estatales, federales y familias de personas desaparecidas
Durante los primeros meses de la administración actual, el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) logró identificar y entregar los cuerpos de 258 personas fallecidas no identificadas a sus familias, informó Edna Montoya, titular de la Secretaría de Inteligencia y Búsqueda de Personas (SIBP).
La funcionaria destacó que este avance es resultado de un trabajo conjunto entre autoridades locales, federales y colectivos ciudadanos, bajo un enfoque ético, técnico y humano.
¿Cómo se realiza el proceso de identificación?
El IJCF aplica un protocolo sistemático que comienza con la toma de muestras de ADN a cuerpos no identificados. A partir de estos análisis se genera un perfil genético que se registra en el sistema SIABA, una plataforma de consulta pública que permite cruzar datos con registros de personas desaparecidas.
La Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Jalisco (COBUPEJ) tiene acceso a esta base para revisar fotografías, entrevistas y otros elementos que faciliten la identificación completa y confiable de cada caso.

Trabajo conjunto y participación ciudadana
Edna Montoya subrayó que esta labor no sería posible sin la colaboración de instituciones como la Vicefiscalía de Personas Desaparecidas, la Comisión Estatal de Búsqueda, la Comisión de Atención a Víctimas, la Comisión de Derechos Humanos de Jalisco, el C5 Escudo Urbano, la Secretaría de Seguridad y gobiernos municipales.
También participan instancias federales como la Comisión Nacional de Búsqueda, la SEDENA, SEMAR, la Guardia Nacional, el Centro Nacional de Inteligencia, la Secretaría de Gobernación y el INE.
Además, se reconoce el papel fundamental de los colectivos de búsqueda y personas buscadoras independientes, quienes forman parte del Consejo Ciudadano del sistema estatal y aportan experiencia en talleres y espacios de diálogo.
Estos encuentros permiten escuchar directamente a las familias, cuyas observaciones y necesidades ayudan a mejorar los mecanismos de búsqueda e identificación.
















