• El PIB crecería entre 1.9% y 2.9% en 2027, según estimaciones oficiales
• Inversión, consumo interno y eventos como el Mundial impulsarán la economía
• Persisten riesgos globales por tensiones geopolíticas y comercio internacional
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) proyecta que la economía mexicana mantendrá una trayectoria de crecimiento moderado en los próximos años, con una expansión estimada de entre 1.9% y 2.9% para 2027, mientras que para 2026 se prevé un avance de entre 1.8% y 2.8%.
De acuerdo con los Pre-Criterios Generales de Política Económica, el país comenzará a recuperar dinamismo tras los efectos negativos registrados en 2025, conforme se reduzcan los factores externos que afectaron su desempeño.
Motores del crecimiento económico
El documento destaca que uno de los principales impulsores será la inversión privada, que se espera repunte gradualmente a medida que las empresas se ajusten al entorno regulatorio y avance la revisión del T-MEC. A la par, el mercado interno continuará fortaleciéndose gracias al incremento en los salarios reales, la generación de empleo y la continuidad de programas sociales.
También se prevé que sectores con mayor desarrollo tecnológico y la expansión de infraestructura contribuyan a mejorar la productividad y la competitividad del país.
Efecto del Mundial y dinamismo en servicios
Para 2026, la actividad económica recibirá un impulso adicional por la Copa Mundial de Futbol, lo que incrementará la llegada de turistas y favorecerá sectores como hotelería, restaurantes, comercio y entretenimiento, además del consumo de bienes duraderos.
Riesgos externos y entorno internacional
Hacienda reconoce que el panorama global sigue siendo complejo, debido a conflictos geopolíticos, interrupciones en cadenas de suministro y ajustes en la política comercial de Estados Unidos. Estos factores coinciden con el proceso de revisión del T-MEC, lo que añade incertidumbre.
No obstante, el gobierno destaca que México cuenta con bases macroeconómicas sólidas, como una deuda pública controlada, un sistema financiero estable, altos niveles de inversión extranjera y una posición estratégica en América del Norte.
Inflación, tasas y tipo de cambio
En el ámbito monetario, se anticipa que el Banco de México continúe reduciendo la tasa de interés, que cerraría en 6.3% en 2026 y en 5.5% en 2027, en línea con la desaceleración de la inflación.
El tipo de cambio se ubicaría en 18.4 pesos por dólar al cierre de 2026 y en 18.6 pesos en 2027, favorecido por condiciones externas más estables y el atractivo de los activos mexicanos.
Ajustes fiscales y sostenibilidad
El documento también contempla ajustes en el gasto público para 2027, con el objetivo de mantener la disciplina fiscal sin afectar programas sociales ni inversión estratégica.
Además, se prevé que el déficit de cuenta corriente sea de 1.1% del PIB en 2026 y disminuya a 0.6% en 2027, reflejando un equilibrio gradual en las finanzas externas.
En conjunto, las proyecciones delinean un escenario de crecimiento sostenido, apoyado en el fortalecimiento del mercado interno y la estabilidad macroeconómica, pese a los desafíos del entorno internacional.

















