- Donald Trump abandonó en secreto el avión presidencial antes de salir de Ankara por una amenaza considerada de alto riesgo.
- Marco Rubio y Scott Bessent conocían el operativo, pero permanecieron en el avión utilizado como señuelo junto con los periodistas.
- La alerta contemplaba un posible ataque con un misil portátil y llevó al Servicio Secreto a modificar el plan de regreso del mandatario.
Un cambio de avión bajo estrictas medidas de seguridad
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tuvo que modificar de manera secreta su plan de regreso desde Ankara, Turquía, después de que los servicios de seguridad recibieran información sobre una posible amenaza contra la aeronave presidencial.
De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, la alerta contemplaba la posibilidad de un ataque con un misil portátil. La información habría sido lo suficientemente precisa para que los agentes del Servicio Secreto consideraran que Trump enfrentaba un “riesgo enorme” si abandonaba Turquía en cualquiera de los aviones presidenciales previstos inicialmente.
La amenaza habría estado relacionada con Irán, en medio de las tensiones militares entre Washington y Teherán.
Trump fue trasladado a una aeronave militar
El mandatario había llegado a Turquía a bordo del nuevo avión presidencial donado por Qatar. Para el regreso, la Casa Blanca había anunciado que utilizaría el antiguo Air Force One.
Trump incluso dijo que volvería en esa aeronave “por los viejos tiempos”, sin revelar que las autoridades de seguridad habían preparado un operativo diferente.
Después de abordar el antiguo Air Force One, el presidente fue trasladado discretamente en un camión de servicio de catering hasta un avión militar C-32A.
La aeronave es utilizada principalmente para transportar al vicepresidente y a otros funcionarios de alto nivel.
Trump regresó en ese avión acompañado por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y varios asesores de la Casa Blanca.
El avión presidencial fue utilizado como señuelo
Mientras Trump era trasladado a la aeronave militar, el avión identificado públicamente como Air Force One continuó con parte de la comitiva presidencial.
El secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, permanecieron en esa aeronave y, según los reportes, ambos estaban informados previamente sobre el plan para cambiar al presidente de avión.
También viajaron en el aparato periodistas y otros integrantes de la comitiva que desconocían que Trump ya había abandonado la aeronave.
La estrategia permitió mantener la apariencia de que el presidente continuaba a bordo del Air Force One.
Periodistas no fueron informados del operativo
Los periodistas que acompañaron a Trump durante su visita a Turquía no tenían conocimiento del cambio de aeronave.
Durante el vuelo recibieron instrucciones de mantener cerradas las ventanillas, una medida que llamó la atención debido a que no es habitual en este tipo de desplazamientos presidenciales.
Los reporteros descubrieron posteriormente que Trump había abandonado el avión y que la aeronave había sido utilizada como señuelo dentro del operativo de seguridad.
La situación generó cuestionamientos debido a que parte de la comitiva permaneció en un avión que, de acuerdo con las versiones difundidas, podía haber sido considerado un objetivo por los atacantes.
La amenaza habría sido un misil portátil
CNN reportó que la alerta contemplaba un posible ataque mediante un misil guiado lanzado desde un sistema portátil.
La información disponible no ha permitido establecer públicamente quién proporcionó la advertencia ni confirmar que existiera un plan concreto para atacar alguno de los aviones.
Sin embargo, reportes estadounidenses señalan que las autoridades estaban preocupadas porque aparentemente Irán tenía información detallada sobre los movimientos de Trump en Ankara, incluido el lugar donde se hospedaba.
No se ha informado que se haya lanzado ningún misil contra las aeronaves utilizadas durante la salida de Turquía.
Trump asegura que siguió las instrucciones del Servicio Secreto
Trump confirmó posteriormente que realizó el cambio de aeronave y explicó que la decisión correspondió al Servicio Secreto.
El presidente afirmó que en cuestiones relacionadas con su seguridad sigue las recomendaciones de los agentes encargados de protegerlo y de las fuerzas armadas.
También restó importancia a la amenaza y señaló que los presidentes reciben constantemente advertencias de seguridad.
“Cualquier presidente importante recibe muchas amenazas. Los presidentes que no lo son no reciben amenazas. Y creo que yo soy el que más. Nadie ha hecho más que yo en casi seis años”, declaró.
Trump sostuvo además que el avión en el que finalmente viajó probablemente representaba un objetivo más importante para cualquier atacante.
El operativo tuvo un antecedente con Clinton
La utilización de una aeronave como señuelo no es completamente inédita en la historia presidencial estadounidense.
En el año 2000 se realizó una operación similar durante el gobierno de Bill Clinton. La principal diferencia es que, en aquella ocasión, los periodistas que acompañaban al presidente fueron informados del operativo en tiempo real.
En el caso de Trump, los reporteros permanecieron sin conocer el cambio hasta después de que la operación había concluido.
El regreso de Trump incluyó varios cambios de aeronave
Después de abandonar Turquía a bordo del C-32A, Trump realizó una nueva transferencia durante una escala en el Reino Unido.
El presidente fue trasladado nuevamente al antiguo Air Force One, desde donde realizó el último tramo de su viaje hacia Washington.
Posteriormente, el nuevo avión presidencial donado por Qatar continuó con parte de la operación de traslado.
El complejo dispositivo permitió mantener oculta durante buena parte del trayecto la ubicación exacta del mandatario y reducir los riesgos derivados de una posible amenaza.















