- El presidente descarta la renuncia de su secretaria de Seguridad Nacional
- Anuncia que supervisará personalmente la investigación por la muerte de Alex Pretti
- El Gobierno ajusta el despliegue del ICE ante protestas y presión política
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ratificó su respaldo a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, pese a la muerte de dos civiles durante operativos migratorios en Minneapolis. Desde la Casa Blanca, el mandatario afirmó que Noem “hace un muy buen trabajo” y dejó claro que no considera su dimisión.
Las declaraciones se dieron tras el fallecimiento del enfermero Alex Pretti, de 37 años, quien murió por disparos de agentes federales durante una protesta contra redadas antiinmigrantes. El caso se suma al de Renée Good, fallecida el 7 de enero en otro operativo, lo que ha detonado una ola de indignación y protestas.
Respaldo político pese a la controversia
Al ser cuestionado directamente sobre una posible renuncia de Noem, Trump respondió de forma categórica: “No”. El presidente calificó lo ocurrido como “un incidente desafortunado” y sostuvo que las autoridades no pueden permitir la portación de armas durante manifestaciones, sin detallar la actuación específica de los agentes involucrados.
De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, Trump sostuvo una reunión privada de casi dos horas con Noem para evaluar la respuesta del Gobierno federal y contener el impacto político del caso.
Investigación federal bajo supervisión presidencial
Trump aseguró que se llevará a cabo una “gran investigación” sobre la muerte de Pretti y subrayó que dará seguimiento directo a los resultados. La promesa llega después de que autoridades estatales, organizaciones civiles y líderes políticos exigieran pesquisas independientes y transparentes.
Para reducir tensiones, el mandatario informó que envió a su principal operador en materia migratoria, Tom Homan, a Minnesota para fungir como enlace con el gobernador Tim Walz y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey.
Repliegue parcial del ICE y ajustes operativos
En paralelo, autoridades locales confirmaron que parte de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) comenzarán a retirarse de Minneapolis. El alcalde Frey indicó que continuará presionando para que el repliegue avance, luego de conversar con Trump, quien —según el edil— reconoció que la situación actual no puede mantenerse.
Asimismo, el comandante de la Patrulla Fronteriza que encabezaba las redadas en la ciudad, Greg Bovino, dejará el operativo, en un intento del Gobierno federal por desescalar la confrontación social y política.
Presión política y fracturas internas
La oposición demócrata ha exigido el fin del despliegue del ICE y la Patrulla Fronteriza en ciudades santuario y ha advertido que podría bloquear votaciones presupuestarias si continúan los operativos. Incluso dentro del Partido Republicano surgieron críticas, luego de que un abogado vinculado a la defensa de agentes federales anunciara su retiro de la contienda por la gubernatura de Minnesota en desacuerdo con la estrategia federal.
Mientras avanzan las investigaciones, la Casa Blanca enfrenta un escenario de alta tensión política, con protestas en las calles y un debate nacional sobre los límites y alcances de las operaciones migratorias.
















