- Trump afirma que los cárteles “controlan México” y anuncia un giro hacia operaciones en tierra
- Washington justifica su postura con argumentos de seguridad nacional y combate al fentanilo
- Sheinbaum responde que México es soberano y apuesta por diálogo y coordinación bilateral
Anuncio de posibles operaciones terrestres
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su gobierno se prepara para iniciar ataques terrestres contra los cárteles del narcotráfico, al considerar que estas organizaciones “están controlando México”. La afirmación fue hecha en una entrevista televisiva, en la que no precisó fechas, objetivos ni alcances de una eventual acción militar en territorio extranjero.
Trump sostuvo que, tras operativos marítimos en el Pacífico y el mar Caribe, su administración evalúa un nuevo frente en tierra como parte de su estrategia de seguridad. Reiteró que el tráfico de drogas, en especial el fentanilo, representa una amenaza directa para Estados Unidos y volvió a mencionar cifras de muertes anuales asociadas al consumo de estupefacientes, sin presentar pruebas que respalden esos datos.
Discurso sobre poder y derecho internacional
En entrevistas concedidas a distintos medios estadounidenses, incluido The New York Times, Trump afirmó que su actuación como comandante en jefe está limitada únicamente por su “propia moralidad”. En ese contexto, relativizó la vigencia del derecho internacional y señaló que no considera que este sea un freno determinante para las decisiones de su gobierno en materia de seguridad global.
El mandatario defendió que su administración ha sido efectiva en operaciones recientes fuera de Estados Unidos y elogió el desempeño del ejército en acciones militares ejecutadas en el extranjero, las cuales —según dijo— se realizaron sin bajas mortales entre las tropas estadounidenses.
Venezuela, petróleo y liderazgo regional
Trump también vinculó su postura frente a los cárteles con la reciente operación militar en Venezuela que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro. Afirmó que Estados Unidos tendrá un papel central en la reconstrucción de ese país y adelantó inversiones millonarias del sector energético estadounidense para reactivar la industria petrolera venezolana.
En ese marco, evitó detallar por qué Washington reconoce a Delcy Rodríguez como presidenta encargada y no a María Corina Machado, limitándose a señalar que existe comunicación constante con distintos actores políticos venezolanos.
Postura del gobierno mexicano
Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó de manera tajante cualquier posibilidad de intervención militar extranjera. Subrayó que México es un país soberano y que su gobierno no aceptará acciones unilaterales que vulneren su territorio.
Sheinbaum informó que instruyó a la Secretaría de Relaciones Exteriores a reforzar la comunicación con Washington y a mantener contacto directo con el Departamento de Estado. Destacó que existen mecanismos bilaterales de cooperación en materia de seguridad, intercambio de información e inteligencia, los cuales —dijo— han permitido avances en decomisos, desmantelamiento de laboratorios y combate al crimen organizado.
Mensaje de coordinación y cautela
La presidenta insistió en que la estrategia mexicana se basa en la cooperación, el respeto mutuo y el diálogo permanente con Estados Unidos. Reconoció la importancia de la coordinación en seguridad, pero dejó claro que cualquier acción debe realizarse en el marco de acuerdos bilaterales y sin vulnerar la soberanía nacional.















