- La negociación se concentra en el presupuesto y la política migratoria
- El Senado bloqueó la iniciativa y elevó el riesgo de un cierre parcial
- La Casa Blanca asegura que las conversaciones siguen abiertas
Cuenta regresiva en Washington
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su administración está “cerca de lograr un acuerdo” con los demócratas para evitar un cierre parcial del gobierno federal, que ocurriría si no hay consenso antes de la medianoche del viernes. El mandatario sostuvo que ambas partes buscan una salida negociada y descartó que exista interés real en paralizar la administración pública.
Durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, Trump subrayó que el diálogo continúa y confió en que se alcanzará un entendimiento de último momento.
El desacuerdo central: Seguridad Nacional y migración
El principal punto de fricción es el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y de la agencia migratoria ICE. La bancada demócrata se niega a avalar recursos adicionales mientras no se introduzcan cambios a la política migratoria impulsada por la Casa Blanca.
Entre las exigencias figuran que los agentes federales no oculten su identidad, utilicen cámaras corporales y se suspendan redadas y detenciones sin orden judicial. Estas demandas se reforzaron tras incidentes recientes ocurridos durante operativos migratorios.
El Senado frena el presupuesto
El Senado de Estados Unidos rechazó el proyecto de presupuesto al no alcanzar los 60 votos necesarios. Todos los senadores demócratas y siete republicanos votaron en contra, lo que acercó al país a un nuevo cierre de gobierno.
De concretarse, la paralización dejaría sin financiamiento a dependencias clave como el Departamento de Defensa y el Departamento de Salud, mientras continúan las negociaciones para separar el debate presupuestal general del financiamiento específico de Seguridad Nacional.
Antecedente reciente y presión política
Estados Unidos enfrenta la posibilidad de su segundo cierre gubernamental en un corto periodo, luego del más prolongado de su historia reciente, que duró 43 días entre octubre y noviembre de 2025. Pese a este antecedente, Trump reiteró que mantiene una postura optimista y que su gobierno seguirá negociando para evitar una nueva interrupción de funciones.
















