- Donald Trump y Vladímir Putin se reunieron en Alaska para buscar un alto al fuego en la guerra de Ucrania.
- La cumbre se desarrolla en formato reducido con altos funcionarios de ambos países, sin participación de Ucrania.
- Analistas advierten que el encuentro podría significar un avance diplomático para Putin pese a la incertidumbre sobre los resultados.
Encuentro histórico en territorio estadounidense
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este viernes a su homólogo ruso, Vladímir Putin, en la Base Conjunta Elmendorf-Richardson, en Anchorage, Alaska. La reunión, parte de la cumbre “Persiguiendo la Paz”, marca la primera visita de Putin a territorio occidental desde el inicio de la guerra en Ucrania y su primera vez en Alaska, estado que fue territorio ruso hasta 1867.
Recepción y formato de la reunión
Trump dio la bienvenida a Putin con una alfombra roja, un apretón de manos y un breve intercambio antes de trasladarse juntos en “La Bestia”, la limusina blindada presidencial. Aunque inicialmente se había planeado un encuentro privado, la reunión se lleva a cabo en formato “tres contra tres”, con delegaciones de alto nivel. Por parte de EE.UU., participan el secretario de Estado Marco Rubio y el enviado especial Steve Witkoff; por Rusia, el ministro de Exteriores Serguéi Lavrov y asesores clave.
Objetivos y contexto de la cumbre
El tema central es la guerra en Ucrania. Trump ha declarado que espera un alto el fuego inmediato, aunque reconoce que no hay garantías de éxito y estima un 25 % de posibilidades de fracaso. Zelenski, presidente de Ucrania, no participa en la reunión y ha advertido que no aceptará ceder territorio. Analistas señalan que, más allá de los resultados, la cumbre representa para Putin una victoria diplomática al romper su aislamiento internacional.
Factores estratégicos y reacciones internacionales
La elección de Alaska tiene un fuerte simbolismo histórico y ventajas logísticas, ya que EE.UU. no es parte de la Corte Penal Internacional, que mantiene una orden de arresto contra Putin. Líderes europeos han mostrado cautela y temen que cualquier negociación sin la presencia de Kiev pueda derivar en concesiones territoriales. El papa León XIV y diversas figuras políticas internacionales han pedido que la cumbre sea un paso real hacia la paz.
















