- UIF y CNBV fortalecen el intercambio de información para detectar operaciones ilícitas.
- Se implementa supervisión basada en riesgos y nuevas herramientas tecnológicas.
- Se crean grupos de trabajo para analizar casos y prevenir amenazas financieras.
Acuerdo para fortalecer el sistema financiero
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público anunció un nuevo convenio de colaboración entre la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), con el objetivo de prevenir y combatir de forma más eficaz el lavado de dinero en el país.
El acuerdo busca mejorar el intercambio de información, la coordinación institucional y el análisis conjunto para detectar operaciones con recursos de procedencia ilícita que puedan afectar la estabilidad del sistema financiero mexicano.
Supervisión más moderna y basada en riesgos
Como parte del convenio, ambas instituciones implementarán mecanismos de supervisión con enfoque basado en riesgos. Esto permitirá identificar de manera más oportuna posibles esquemas de lavado de dinero y financiamiento de actividades ilícitas.
Además, se consolidarán canales de comunicación más ágiles y seguros, lo que facilitará la respuesta coordinada ante amenazas emergentes dentro del sistema bancario.
Más tecnología y trabajo conjunto
El titular de Hacienda, Édgar Amador Zamora, destacó que, aunque la UIF y la CNBV han colaborado por más de dos décadas, este nuevo acuerdo incorpora herramientas tecnológicas más avanzadas y fortalece las capacidades institucionales.
Por su parte, Omar Reyes Colmenares explicó que se crearán grupos de trabajo interinstitucionales para analizar casos relevantes, emitir recomendaciones especializadas y dar seguimiento a riesgos financieros.
También se reforzará la gestión de la Lista de Personas Bloqueadas, con el fin de evitar que recursos ilícitos continúen circulando en el sistema.
Cooperación clave ante nuevos riesgos financieros
El presidente de la CNBV, Ángel Cabrera Mendoza, subrayó que la digitalización y la interconexión de los mercados han incrementado tanto las oportunidades económicas como los riesgos financieros.
En este contexto, la coordinación entre instituciones resulta fundamental para garantizar la transparencia, la estabilidad y la confianza en el sistema financiero, así como para cumplir con estándares internacionales.
















