- Se destinarán 321.8 millones de pesos para reforzar la seguridad en el aeropuerto
- El sistema antidrones protegerá el espacio aéreo hasta 7 km a la redonda
- Los nuevos accesos biométricos permitirán mayor control, rapidez y ahorro energético
El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se prepara para fortalecer sus medidas de seguridad con la instalación de un sistema antidrones y un nuevo sistema de control de accesos basado en tecnología biométrica. Ambos proyectos serán ejecutados este año y requerirán una inversión de 321.8 millones de pesos, según informó la Secretaría de Marina (Semar), responsable de la operación de la terminal.
El objetivo del sistema antidrones es evitar que aeronaves no tripuladas interfieran en las operaciones aéreas. Estos dispositivos representan un riesgo potencial para la navegación, ya que pueden causar interrupciones en vuelos, daños materiales, pérdidas de equipaje y generar gastos adicionales por atención médica o servicios de emergencia.
Actualmente, el AICM no cuenta con tecnología propia para detectar o neutralizar drones, por lo que se contempla adquirir un sistema integral que cumpla con la regulación vigente en materia de aeronaves pilotadas a distancia (RPAS). El equipo deberá tener un alcance mínimo de 5 kilómetros dentro del perímetro aeroportuario y extenderse 2 kilómetros más hacia el exterior para cubrir completamente la zona de seguridad.

De acuerdo con el registro del proyecto ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, ya se cumplen los requisitos técnicos para iniciar su implementación. Sin embargo, se identifican riesgos como posibles redireccionamientos de recursos a otros proyectos, falta de proveedores que cumplan con los estándares técnicos y alzas en los costos por efectos externos como la inflación o variaciones en el tipo de cambio.
Además del sistema antidrones, el AICM renovará los puntos de control de acceso al personal con tecnología biométrica. Esta actualización permitirá sustituir equipos que ya han superado su vida útil, reducir el consumo eléctrico y acortar los tiempos de ingreso del personal entre distintas áreas del aeropuerto. También se busca reforzar el control en zonas restringidas y mejorar la experiencia para usuarios internos y colaboradores.
El informe de labores del aeropuerto correspondiente a 2024 señala que estas acciones son necesarias para elevar los niveles de seguridad y vigilancia, y forman parte del plan de modernización iniciado en administraciones anteriores, entre ellas la del vicealmirante retirado Carlos Velázquez Tiscareño.
















