• La tensión en Medio Oriente y las presiones de EE. UU. motivan las ausencias
• Washington exige a sus aliados elevar el gasto militar al 5 % del PIB
• Solo Nueva Zelanda estará representada a nivel de jefe de Gobierno
Los líderes de Japón, Corea del Sur y Australia no asistirán a la cumbre de la OTAN que se celebra esta semana en La Haya. Sus gobiernos atribuyen la decisión a la creciente tensión en Medio Oriente y a razones internas, en un contexto marcado por nuevas exigencias de Estados Unidos sobre el gasto en defensa.
El primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, canceló su viaje citando “diversas circunstancias”. En su lugar irá el canciller Takeshi Iwaya. Se ha señalado también un desacuerdo con Washington, que habría pedido a Tokio elevar su inversión militar al 3.5 % del PIB.
En el caso de Corea del Sur, el presidente Lee Jae-myung será representado por su asesor de seguridad, Wi Sung-lac. Su gobierno argumentó que la situación internacional es demasiado volátil. Actualmente, Seúl destina un 2.32 % de su PIB a defensa, por debajo del nuevo umbral propuesto por EE. UU.

Australia tampoco enviará a su primer ministro, Anthony Albanese, quien será sustituido por el ministro de Defensa, Richard Marles. La relación bilateral con Washington se ha tensado tras conocerse que Estados Unidos revisa el pacto AUKUS, firmado en 2021.
El único país del Indopacífico que estará representado por su jefe de Gobierno es Nueva Zelanda, con la asistencia del primer ministro Christopher Luxon.
La administración de Donald Trump insiste en que todos los aliados —formales o asociados— aumenten su gasto militar al 5 % del PIB, una de las propuestas clave que se debatirá en esta reunión de la OTAN.
















