- Siete policías municipales que resguardaban a Carlos Manzo fueron detenidos por presunta omisión en su asesinato.
- El operativo fue encabezado por Ejército, Guardia Nacional y Fiscalía de Michoacán en la Casa de la Cultura.
- Investigaciones apuntan a que el edil no eligió a su equipo de seguridad y que el crimen fue ordenado por líderes del CJNG.
Operativo en el centro de Uruapan
En un despliegue conjunto del Ejército, la Guardia Nacional y la Fiscalía General del Estado de Michoacán, siete escoltas del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, fueron detenidos la mañana del 21 de noviembre. El operativo se realizó al interior de la Casa de la Cultura, ubicada en pleno centro del municipio y a pocos metros del lugar donde el edil fue asesinado el pasado 1 de noviembre durante el Festival de las Velas.
Las fuerzas federales acordonaron las calles cercanas para ejecutar las órdenes judiciales y detener a los policías municipales que permanecían activos pese a las primeras declaraciones rendidas semanas atrás.
Señalamientos por homicidio en comisión por omisión
La Fiscalía estatal informó que los escoltas fueron aprehendidos por su probable participación en el delito de homicidio calificado en comisión por omisión. Según las investigaciones, los agentes estaban encargados de la seguridad del alcalde cuando ocurrió el ataque y no actuaron para impedirlo.
Los elementos fueron trasladados al Centro Penitenciario David Franco Rodríguez, donde quedaron a disposición de un juez de control.
El origen del equipo de seguridad
Las indagatorias revelan que Carlos Manzo no seleccionó directamente a sus escoltas. El grupo le fue recomendado por el coronel José Manuel Jiménez Aranda, entonces secretario de Seguridad Pública municipal y uno de sus colaboradores de confianza.
Fuentes cercanas indican que varios de los policías asignados al edil no habían trabajado previamente dentro de la corporación y se integraron al equipo de seguridad armado de entre ocho y diez elementos.
Responsables intelectuales del crimen
El asesinato de Manzo fue planeado por una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación que opera en al menos cuatro municipios de Michoacán. De acuerdo con la investigación, la orden partió de Ramón Ángel Álvarez, alias El R1.
El ataque habría sido ejecutado por jóvenes sicarios presionados por Jorge Armando “N”, conocido como El Licenciado, quien actualmente está detenido y fue trasladado al penal federal del Altiplano. Se le atribuye haber instruido a los atacantes para asesinar “a como diera lugar” al político.
Avances de la Fiscalía y postura de la familia
La Fiscalía de Michoacán aseguró que no dejará “ningún cabo suelto” en las investigaciones. La alcaldesa sustituta y viuda del edil, Grecia Quiroz García, había reconocido días antes que mantenía desconfianza general, pero que los escoltas seguían a cargo de la seguridad de su familia mientras se realizaban las diligencias.
















