- Juan Pablo “N”, de 26 años, era considerado objetivo prioritario por el Gabinete de Seguridad.
- Tenía una orden de aprehensión por delincuencia organizada en tráfico de armas.
- Su captura se suma a una ofensiva federal contra operadores del Cártel de Sinaloa.
Captura en la sierra de Sinaloa
En un operativo conjunto realizado en Surutato, municipio de Badiraguato, fuerzas federales detuvieron a Juan Pablo “N”, alias El Chuki, identificado como piloto aviador al servicio de la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa. La acción fue encabezada por la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, la SSPC y la Fiscalía General de la República.
Orden de aprehensión y vínculos criminales
El detenido, de 26 años, enfrenta una orden de aprehensión por delincuencia organizada en materia de tráfico de armas. Forma parte de la misma causa penal en la que se señalan al menos a 12 líderes del Cártel de Sinaloa, entre ellos Ovidio Guzmán López, El Ratón, e Iván Archivaldo Guzmán Salazar.
Detalles del operativo
De acuerdo con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, la ubicación de El Chuki se logró mediante labores de inteligencia que permitieron rastrear domicilios y vehículos utilizados por él. Al marcarle el alto y corroborar su identidad, se cumplimentó la orden judicial en su contra. Tras su captura, fue informado de sus derechos y trasladado a la autoridad correspondiente.
Implicación en causa penal
La investigación que lo involucra corresponde a la causa penal 15/23, que abarca delitos relacionados con delincuencia organizada, tráfico de armas y posibles vínculos con terrorismo. En este expediente también están implicados operadores como Isidro García, alias El Nini, Martín León Romero, Mario Alberto Gaspar Martínez, alias Pokémon, y otros integrantes de la red de Los Chapitos.
Ofensiva en Sinaloa
Con esta detención, suman más de 50 objetivos prioritarios capturados en Sinaloa desde septiembre de 2024, entre ellos operadores financieros, jefes de seguridad y coordinadores de células armadas. Estas acciones forman parte de una estrategia federal para debilitar la estructura del Cártel de Sinaloa y reducir los niveles de violencia en la región.
















