- El secretario de Economía reconoció que las negociaciones con EU y Canadá “no serán fáciles”, aunque México llega con bases sólidas.
- Señaló que la competitividad de América del Norte será la clave estratégica de la revisión.
- Afirmó que en 2026 habrá mayor certeza para la inversión privada, impulsada por el Plan México y el nearshoring.
Revisión en puerta
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anticipó que la revisión del T-MEC en 2026 enfrentará retos complejos por las nuevas reglas propuestas por la administración de Donald Trump, aunque aseguró que México llega en una posición sólida gracias a su integración económica con Estados Unidos y Canadá.
Desde el BIVA Day NYC 2025, el funcionario señaló que la competitividad regional será el motor de las negociaciones. “No será fácil, pero hay un objetivo común: fortalecer la capacidad y seguridad de América del Norte”, declaró.
Bases de optimismo
Ebrard subrayó que México es actualmente el principal destino de exportaciones de Estados Unidos, lo que refuerza la interdependencia bilateral. Además, destacó que la presidenta Claudia Sheinbaum mantiene una relación “efectiva y compleja” con Trump, lo que permitirá un diálogo más fluido.
El funcionario confió en que el próximo año habrá menos incertidumbre que en 2025, lo que favorecerá un aumento de la inversión privada bajo el Plan México, orientado a reducir la dependencia de cadenas de suministro asiáticas y atraer capital a sectores estratégicos.
Competitividad y seguridad de cadenas
Ebrard explicó que las discusiones con Estados Unidos girarán en torno a la seguridad de las cadenas de suministro y la modernización del tratado para responder a un nuevo contexto geopolítico. “La fuerza estructural de estas negociaciones es nuestra competitividad conjunta”, afirmó.
También resaltó los avances de México en materia de infraestructura productiva, con la creación de 15 centros de desarrollo para atraer inversión y apoyar la relocalización de empresas (nearshoring).
















