- Estados Unidos lanzó ataques aéreos contra presuntos objetivos del Estado Islámico en Nigeria.
- La ofensiva ocurrió tras una ola de violencia que ha golpeado a comunidades cristianas.
- El gobierno nigeriano confirmó la cooperación en materia de seguridad e inteligencia.
Anuncio del operativo militar
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que ordenó una ofensiva militar contra objetivos del Estado Islámico en el noroeste de Nigeria. La decisión, explicó, responde a ataques recientes contra población civil, en particular comunidades cristianas afectadas por la violencia extremista.
En un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario afirmó que la operación fue ejecutada por fuerzas estadounidenses y advirtió que su gobierno no permitirá que el terrorismo islamista continúe operando sin consecuencias.
Violencia persistente en el norte de Nigeria
Nigeria atraviesa desde hace años una crisis de seguridad provocada por la actuación de diversos grupos armados, entre ellos Boko Haram y facciones afiliadas al Estado Islámico. Organismos internacionales han alertado que el país registra uno de los niveles más altos de violencia contra comunidades religiosas en África, con miles de víctimas y desplazamientos forzados.
La inestabilidad ha generado una grave situación humanitaria en amplias zonas del norte y del Sahel, donde el acceso a ayuda y servicios básicos sigue siendo limitado.
Advertencia del Pentágono
Tras el anuncio presidencial, el secretario de Defensa de Estados Unidos señaló que las acciones militares podrían continuar si persisten los ataques contra civiles. Indicó que Washington mantiene su disposición de actuar junto a sus aliados para frenar a los grupos extremistas que operan en la región.
Respuesta de Nigeria
El gobierno nigeriano confirmó que se realizaron ataques de precisión contra objetivos terroristas como parte de la cooperación bilateral con Estados Unidos. En un comunicado oficial, subrayó que las operaciones se llevaron a cabo con apego al derecho internacional y con prioridad en la protección de la población civil, sin distinción de religión o etnia.
Las autoridades añadieron que continuarán colaborando con socios internacionales para debilitar las redes extremistas y prevenir nuevas amenazas a la seguridad regional.

















