- En diciembre, una persona requirió 4,818 pesos al mes en zonas urbanas y 3,451 pesos en áreas rurales.
- En un año, la canasta urbana se encareció 177.98 pesos y la rural 116.89 pesos.
- Alimentos, transporte, cuidados personales y educación concentraron los mayores aumentos.
Al cierre de 2025, el gasto necesario para cubrir necesidades básicas alcanzó máximos históricos. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, una persona necesitó 4,818.14 pesos mensuales en el ámbito urbano y 3,451.13 pesos en el rural para acceder a la canasta que integra alimentos y bienes no alimentarios.
Aumento anual y comparación con la inflación
En comparación con diciembre de 2024, el costo total de la canasta creció 3.8% en ciudades y 3.5% en zonas rurales. En términos absolutos, el incremento fue de 177.98 pesos en el entorno urbano y 116.89 pesos en el rural. En las ciudades, el alza superó ligeramente la inflación general de diciembre; en el campo, se ubicó por debajo.
Alimentos, el principal motor del encarecimiento
La canasta alimentaria fue el componente que más presionó el gasto. En áreas urbanas, el desembolso por alimentos llegó a 2,467.15 pesos por persona, con un aumento anual de 4.4%; en zonas rurales, fue de 1,854.39 pesos, 3% más que un año antes.
Los mayores impactos provinieron de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, bistec de res, carne molida y leche pasteurizada.
Bienes y servicios no alimentarios
Más allá de la comida, otros rubros elevaron el costo de vida. En el ámbito urbano destacaron educación, cultura y recreación, así como cuidados personales. En el rural, los incrementos más relevantes se observaron en transporte público y cuidados personales.
Tendencia de cierre de año
Con los datos de diciembre, la canasta básica acumuló cinco meses consecutivos de alzas, consolidando una tendencia que reduce el poder adquisitivo y presiona especialmente a los hogares de menores ingresos.

















