Crecimiento global más sólido de lo previsto
El Fondo Monetario Internacional (FMI) elevó su estimación de crecimiento económico mundial para 2025 a 3.2%, frente al 3% proyectado en julio, impulsado por un impacto más leve de los aranceles aplicados por el presidente Donald Trump y por el dinamismo de la innovación tecnológica.
En su informe de Perspectivas de la Economía Mundial (WEO), el organismo también mantuvo sin cambios su previsión para 2026, en 3.1%.
El economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, explicó que “el efecto del shock comercial ha sido moderado hasta ahora” y destacó que la inteligencia artificial y las políticas fiscales expansivas en Europa y China han contribuido a sostener la actividad económica.
Aranceles de Trump con efecto limitado
Desde su regreso al poder, Trump ha impuesto nuevos aranceles a China y la Unión Europea para impulsar la producción estadounidense. Sin embargo, el FMI señaló que el sector privado reaccionó de forma ágil, reduciendo los efectos negativos sobre el comercio global.
El mandatario estadounidense advirtió recientemente que podría elevar al 100% los impuestos sobre productos chinos, en respuesta a las restricciones de Pekín sobre minerales estratégicos utilizados en tecnología y defensa.
Aun con esas tensiones, Gourinchas reconoció que la economía mundial ha mostrado resistencia. “Vivimos en un entorno muy cambiante, pero la respuesta de los mercados ha sido mejor de lo esperado”, señaló.
El FMI proyecta que la inflación global se mantendrá en 4.2% en 2025 y descenderá a 3.7% en 2026, aunque persisten riesgos por la volatilidad de precios en economías como Estados Unidos y México.
Mejores perspectivas para Estados Unidos y Europa
El Fondo revisó al alza sus previsiones para Estados Unidos, con un crecimiento esperado del 2% en 2025 y 2.1% en 2026, ligeramente superior al cálculo de julio. Aunque se mantiene la desaceleración respecto a 2024 (2.8%), el informe destaca la fortaleza del consumo interno y la inversión.
En Europa, se prevé una recuperación gradual. Alemania crecería un 0.2% tras salir de la recesión, Francia un 0.7%, y España sobresale con un 2.9% en 2025 y 2% en 2026.
En China, la expansión se moderará a 4.8% este año y 4.2% en 2026, debido a la menor demanda externa y a la reducción de exportaciones, compensadas parcialmente por estímulos internos.
América Latina estable y México mejora su proyección
Para América Latina, el FMI mantiene sin cambios su previsión de crecimiento en 2.4%, aunque destaca el avance de México, cuya expectativa sube a 1% en 2025, ocho décimas más que en julio.
La mejora responde a la tregua arancelaria de 90 días acordada con Estados Unidos, que permitió mitigar los efectos de los gravámenes globales. Según el FMI, la política proteccionista de Trump tuvo un “impacto limitado” en la región.
El organismo recomienda a México reforzar su infraestructura, mejorar el estado de derecho y profundizar la integración comercial para garantizar un crecimiento sostenido. También elevó la proyección mexicana para 2026 a 1.5%.
En la región, Brasil crecería un 2.4%, mientras que India se mantiene como la economía de mayor expansión con 6.6%, y Japón con un 1.1%.
Rusia y la guerra en Ucrania
El FMI prevé una fuerte desaceleración de la economía rusa, que crecería solo 0.6% en 2025, frente al 4.3% registrado en 2024, debido a los efectos prolongados de la guerra en Ucrania y las sanciones internacionales.

















