- El gobierno analiza mantener, reducir o suspender los envíos de crudo a la isla.
- La preocupación central es una eventual represalia del gobierno de Donald Trump.
- La oposición exige transparencia y cuestiona el impacto económico y diplomático.
Revisión interna por riesgo diplomático
El gobierno mexicano evalúa si continuará con el envío de petróleo a Cuba ante el temor de enfrentar represalias por parte de Estados Unidos, de acuerdo con un reporte de Reuters basado en fuentes cercanas a las conversaciones internas. En el entorno de la presidenta Claudia Sheinbaum se analizan distintas alternativas, que van desde mantener el suministro actual hasta reducirlo o suspenderlo por completo. Por ahora, no se ha tomado una decisión definitiva.
Posición oficial: solidaridad y soberanía
La Presidencia de la República señaló que México ha mantenido históricamente una postura solidaria con el pueblo cubano y sostuvo que el envío de petróleo, así como el acuerdo para el pago de servicios médicos cubanos, forman parte de decisiones soberanas del Estado mexicano. En el mismo sentido se pronunciaron autoridades del sector energético. El gobierno de Cuba no emitió comentarios al respecto.
Endurecimiento de la postura de Washington
El debate ocurre en un contexto de mayor presión desde Estados Unidos. Funcionarios de la Casa Blanca han advertido que el gobierno del presidente Donald Trump analiza medidas más severas para limitar el suministro energético a Cuba, como parte de su estrategia para forzar cambios políticos en la isla. Estas declaraciones han elevado la tensión diplomática y el costo geopolítico para los países que mantienen apoyo energético a La Habana.
México, proveedor clave de energía para Cuba
Tras la interrupción de los envíos de crudo desde Venezuela, México se convirtió en el principal proveedor de petróleo y derivados para Cuba. Entre enero y septiembre de 2025, el país envió en promedio 17 mil 200 barriles diarios de crudo y alrededor de dos mil barriles de productos refinados, con un valor aproximado de 400 millones de dólares, según reportes de Petróleos Mexicanos a autoridades regulatorias estadounidenses. Estos suministros han sido clave para mitigar la crisis energética que enfrenta la isla.
Postura de Sheinbaum y críticas de la oposición
La presidenta Sheinbaum ha reiterado públicamente que México mantendrá el apoyo a Cuba, al considerar que los envíos representan una fracción mínima de la producción nacional y se enmarcan en la tradición de la política exterior mexicana.
Sin embargo, partidos de oposición, como el Partido Revolucionario Institucional, han exigido transparentar los montos y condiciones del suministro, al argumentar que los recursos energéticos deben priorizar el consumo interno y la estabilidad económica del país, especialmente ante una posible renegociación del T-MEC.
















