- Hacienda prevé ingresos tributarios equivalentes a 15.1% del PIB sin reforma fiscal.
- El presupuesto destina más de 3% del PIB a programas sociales que alcanzarán a 82% de los hogares.
- Se incorporan “impuestos saludables” y se prioriza inversión en salud, educación, vivienda y seguridad.
Mayor recaudación sin reforma fiscal
El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, aseguró que el Paquete Económico 2026 busca incrementar la recaudación sin necesidad de una reforma fiscal ni alzas de impuestos. La meta es que los ingresos tributarios alcancen 15.1% del Producto Interno Bruto, gracias al combate a la evasión y elusión fiscal, la simplificación de trámites y la modernización de aduanas.
Ajustes en deducciones y gravámenes
Amador explicó que la deducibilidad de las cuotas de la banca múltiple destinadas al pago del Fobaproa se alineará con prácticas internacionales, pues en países como Estados Unidos y Canadá no son deducibles. Además, recordó que los gravámenes a productos como bebidas azucaradas forman parte de una estrategia de salud pública y no tienen un fin estrictamente recaudatorio.
Inversión social y prioridades de gasto
El funcionario destacó que el presupuesto del próximo año destinará alrededor de 987 mil millones de pesos —equivalentes a 3% del PIB— a programas sociales, con impacto en el 82% de los hogares. Los recursos previstos contemplan 966 mil millones para salud, 399 mil millones para vivienda, 1.1 billones para educación, 1.3 billones para inversión pública y 201 mil millones para seguridad.
Un presupuesto con enfoque humanista
La subsecretaria de Egresos, Bertha Gómez Castro, subrayó que el Paquete Económico es un “presupuesto humanista” que trasciende las cifras y busca ampliar derechos sociales, reducir la desigualdad y mantener la estabilidad macroeconómica. El compromiso, dijo Amador, es dar continuidad a los avances sociales recientes, como la reducción de la pobreza en 13.4 millones de personas.
Incertidumbre económica y crecimiento
El economista jefe de Hacienda, Rodrigo Mariscal, señaló que la revisión a la baja del crecimiento económico para 2025 obedece a tres factores: la política arancelaria y comercial de Estados Unidos, su impacto en el consumo y la inversión, y el efecto de la consolidación fiscal de 2024, cuando el déficit público fue de 5.7% del PIB.
Aunque la incertidumbre provocó cautela en familias y empresas, Mariscal afirmó que el ajuste arancelario terminó siendo favorable para México. Mientras el promedio global de tarifas subió de 2% a 40%, en el caso mexicano la tarifa pasó de 0.3% a 5%, lo que colocó al país en una mejor posición comparativa frente a otros competidores.
















