- El embajador estadounidense afirmó que el combate al crimen organizado debe ser un esfuerzo conjunto entre ambos países.
- Advirtió que politizar los temas de seguridad limita las oportunidades de cooperación bilateral.
- Sus declaraciones se producen en medio de recientes tensiones por solicitudes de extradición contra funcionarios de Sinaloa.
Seguridad y combate al crimen, una responsabilidad compartida
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, hizo un llamado a reforzar la colaboración entre ambos países para enfrentar a los cárteles del narcotráfico y sostuvo que este desafío común no debe convertirse en motivo de confrontación política.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, el diplomático señaló que las organizaciones criminales representan una amenaza para las comunidades de ambos lados de la frontera, por lo que consideró indispensable mantener una estrategia coordinada para combatirlas.
“La lucha contra los cárteles debe unirnos, no dividirnos. Las personas en ambos lados de nuestra frontera desean vivir con seguridad y en paz. Merecen vivir libres de la intimidación, la corrupción y el miedo que generan los cárteles”, expresó.
Johnson advierte sobre los efectos de politizar la seguridad
El representante estadounidense sostuvo que convertir los problemas de seguridad en debates políticos reduce la capacidad de los gobiernos para actuar de manera conjunta frente a la delincuencia organizada.
“Cada momento que dedicamos a convertir este desafío compartido de seguridad en una discusión política, es una oportunidad perdida para fortalecer nuestra cooperación y proteger a las personas a las que servimos”, afirmó.
Asimismo, destacó que la prioridad debe centrarse en garantizar condiciones de paz y seguridad para la población, por encima de diferencias o disputas políticas.
Declaraciones en medio de un escenario de tensión bilateral
El mensaje de Johnson surge en un contexto marcado por recientes desacuerdos entre México y Estados Unidos relacionados con investigaciones y solicitudes judiciales contra funcionarios mexicanos.
Entre los temas que han generado debate se encuentra la petición de captura y extradición de 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, incluido el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con actividades de narcotráfico.
Además, las declaraciones se producen un día después del acto encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum en el Monumento a la Revolución, donde llamó a defender la soberanía nacional frente a posibles injerencias externas.
Sheinbaum cuestiona acciones de autoridades estadounidenses
Durante su mensaje, la mandataria expresó preocupación por las solicitudes de extradición impulsadas por autoridades estadounidenses y advirtió sobre el riesgo de que instancias extranjeras influyan en asuntos internos de México.
“Hay que tenerlo claro: primero vienen por unos y luego por otros hasta que las oficinas del Departamento de Justicia se vuelven el principal elector en México. Eso no lo podemos permitir”, señaló.
La presidenta también afirmó que corresponde a las instituciones mexicanas investigar y sancionar posibles actos ilícitos, al tiempo que reiteró que las decisiones sobre el rumbo del país deben recaer exclusivamente en los mexicanos.
“¡México no es piñata de nadie!”, enfatizó.
La postura del embajador estadounidense y la respuesta del gobierno mexicano reflejan el momento de tensión que atraviesa la relación bilateral en temas de seguridad, narcotráfico y cooperación judicial, aunque ambas partes mantienen la necesidad de trabajar conjuntamente frente al crimen organizado.














