- Moscú exige a Ucrania iniciar negociaciones “ahora mismo” y advierte que prolongar la guerra es “peligroso”.
- Un plan de paz de Estados Unidos genera tensiones en Kiev por incluir límites militares y concesiones territoriales.
- Zelensky afirma que su país enfrenta una elección difícil entre defender su dignidad o perder a un aliado clave.
El ultimátum del Kremlin
Rusia elevó la presión sobre Ucrania al pedir que Volodímir Zelensky negocie de inmediato un acuerdo para poner fin a la guerra. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que continuar el conflicto “carece de sentido” y es “peligroso” para Kiev, al tiempo que destacó que los avances del ejército ruso deberían convencer al gobierno ucraniano de aceptar un pacto cuanto antes.
Según Moscú, la pérdida de territorio reduce la capacidad de decisión de Ucrania y hace urgente una salida negociada.
Un plan de paz que divide
El ultimátum ruso coincide con la filtración del plan de paz propuesto por Estados Unidos, compuesto por 28 puntos. El borrador implicaría que Ucrania limite sus fuerzas armadas a 600 mil militares, renuncie a entrar en la OTAN y acepte la cesión del Donbás.
Zelensky respondió que el país se enfrenta a uno de los momentos más difíciles de su historia y a decisiones dolorosas. Aseguró que no aceptará ningún acuerdo que comprometa la dignidad de Ucrania y adelantó que buscará modificar el plan con apoyo de Francia, Reino Unido y Alemania.
Moscú niega conocer los detalles
Peskov afirmó que la Casa Blanca no ha enviado formalmente el documento y que Moscú solo conoce fragmentos publicados por la prensa. Aun así, insistió en que Rusia se mantiene en la línea acordada en la cumbre de Alaska y rechazó la idea de negociar públicamente.
Mientras tanto, el Estado Mayor ruso informó la captura de 16 localidades en la última semana, incluida Kúpiansk, un bastión estratégico en la región de Járkov.
Europa quiere ser escuchada
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, adelantó que el plan será analizado durante la cumbre del G20. Aseguró que cualquier acuerdo debe contar con la participación de Ucrania.
Líderes europeos, como el noruego Espen Barth Eide y el británico Keir Starmer, insistieron en que no puede exigirse a Ucrania ceder territorio y subrayaron que solo Kiev puede decidir su futuro.

















