- Los incrementos previstos para enero quedan suspendidos hasta 2027
- Se mantienen vigentes aranceles de hasta 25% ya aplicados
- La decisión busca dar margen a negociaciones comerciales y contener precios al consumidor
Proclamación firmada antes de Año Nuevo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una proclamación que retrasa por un año la entrada en vigor de aranceles más elevados a muebles tapizados, gabinetes de cocina y tocadores importados. La medida se formalizó horas antes de que las nuevas tarifas entraran en vigor el 1 de enero de 2026.
Con esta decisión, el gobierno mantiene los gravámenes actuales —entre ellos un arancel del 25%— y pospone los incrementos que contemplaban tasas del 30% para muebles tapizados y de hasta 50% para gabinetes de cocina y tocadores.
Nuevas fechas y razones del aplazamiento
De acuerdo con la Casa Blanca, los aumentos ahora se aplicarían, en caso de concretarse, a partir del 1 de enero de 2027. El aplazamiento responde a las conversaciones comerciales en curso sobre productos de madera y al posible impacto que un alza inmediata tendría en el costo de vida de los hogares estadounidenses.
El gobierno señaló que la prórroga permitirá evaluar los efectos económicos de los aranceles y mantener abiertas las negociaciones con países exportadores.
Parte de una estrategia comercial más amplia
Desde su regreso al cargo, Trump ha impulsado una política de aranceles sectoriales con el argumento de fortalecer la industria nacional y proteger la seguridad económica. En meses previos, su administración aplicó gravámenes a sectores como el acero, los automóviles y la madera blanda, además de mantener impuestos a ciertos muebles y gabinetes.
El mandatario ha sostenido que estas medidas buscan corregir desequilibrios comerciales y reducir la dependencia de importaciones.
Países más impactados y revisión legal
Las tarifas más altas habrían afectado principalmente a importaciones provenientes de Vietnam y China, dos de los principales proveedores de muebles al mercado estadounidense.
En paralelo, el Tribunal Supremo de Estados Unidos deberá pronunciarse sobre la legalidad de estos aranceles, impuestos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, un fallo que podría marcar el rumbo de la política comercial impulsada por la administración Trump.















