- Caracas defendió la soberanía cubana y rechazó presiones o acciones unilaterales.
- Miguel Díaz-Canel respondió que Cuba es libre y que defenderá su modelo político.
- Las tensiones escalan en medio de la crisis energética y el histórico bloqueo estadounidense.
Posición oficial de Caracas
El gobierno de Venezuela reiteró su respaldo a la Cuba y defendió el derecho de los Estados a la autodeterminación y a la soberanía nacional, en apego a la Carta de las Naciones Unidas y al Derecho Internacional.
En un comunicado difundido por canales oficiales, Caracas afirmó que su relación con La Habana responde a una postura histórica dentro de sus vínculos bilaterales y regionales. Subrayó que los lazos con Cuba y con los países del Caribe se han construido sobre principios de hermandad, solidaridad, cooperación y complementariedad, como parte de una relación estratégica basada en el respeto mutuo entre Estados soberanos.
El pronunciamiento también recalcó que el diálogo político y diplomático es la única vía legítima para resolver controversias internacionales, sin recurrir a amenazas, presiones económicas o medidas unilaterales.
Respuesta del gobierno cubano
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, respondió a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien advirtió que no habrá más petróleo ni apoyo financiero para la isla y llamó a La Habana a “llegar a un acuerdo”.
A través de mensajes difundidos en la red social X, Díaz-Canel afirmó que Cuba es una nación libre, independiente y soberana, y sostuvo que el país ha enfrentado agresiones externas durante más de seis décadas. “Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida; no amenaza, se prepara”, escribió, al reiterar que la isla defenderá su soberanía y su modelo político.
Bloqueo económico y señalamientos
El mandatario cubano señaló que las dificultades económicas que enfrenta el país no son resultado de decisiones internas, sino consecuencia directa del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos desde hace más de 60 años. Recordó que estas sanciones han sido condenadas de manera reiterada por la comunidad internacional en la Asamblea General de la ONU.
En el mismo sentido, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla rechazó lo que calificó como chantaje y coerción, defendió el derecho de Cuba a importar combustible y a mantener relaciones comerciales sin interferencias externas, y acusó a Washington de recurrir a presiones para imponer su agenda.
Las declaraciones se producen en un momento especialmente complejo para la economía cubana, marcada por una severa crisis energética. Durante años, la isla dependió del suministro de crudo venezolano como parte de acuerdos de cooperación firmados a inicios de la década de 2000, un esquema que se debilitó con la caída de la producción petrolera en Venezuela y el endurecimiento de sanciones internacionales.
En este escenario, el respaldo público de Venezuela a Cuba es interpretado como un mensaje político para sostener una alianza histórica en el Caribe, en medio de un contexto de creciente presión diplomática por parte de Estados Unidos y de reconfiguración del equilibrio regional.
Contexto regional y tensión diplomática

















