A menos de dos meses de que se realice el Mundial de Futbol 2026, no hay ninguna duda de que la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, ha mejorado mucho su imagen personal y pública y se le ve mucho más estilizada y embellecida a la gobernante capitalina, aunque lamentablemente no se pueda decir lo mismo de la ciudad que gobierna y que será la sede inaugural de la justa mundialista que arranca el próximo 11 de junio en el Estadio Azteca, ahora llamado para efectos comerciales, Banorte.
Y ese fue, precisamente, el motivo del último encontronazo entre la presidenta Claudia Sheinbaum y la Jefa de Gobierno de la CDMX, quien fue severamente cuestionada y regañada por la doctora, luego de que el pasado 31 de marzo el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, se quejara abiertamente de que “no se ve lista a la Ciudad de México para la realización del Mundial, y cuestionara la falta de obras de mejoramiento y de movilidad en los alrededores del Estadio Azteca, donde tendrá lugar el partido inaugural entre México y Sudáfrica, con el que arranca la Copa del Mundo.
Fue tal la molestia de la doctora Sheinbaum al recibir el informe de Infantino, que indicaba la falta de obras de mejoramiento urbano y de accesos y movilidad en los alrededores del estadio Azteca, por lo que tras cuestionar duramente y llamarle la atención a la Jefa de Gobierno de la ciudad, ordenó que a cada secretario o funcionario de la CDMX que tuviera a su cargo alguna tarea relacionada con el Mundial de Futbol, del gabinete de Brugada, le fuera puesto un secretario federal, del equipo de la Presidenta, que se encargara de revisar y supervisar que los funcionarios capitalinos cumplan con las metas, objetivos y programas que ordenó la FIFA para considerar “lista” a la capital del país para el arranque mundialista.
Y es que Brugada nomás no se ayuda en el tema mundialista, pues si bien le ha sacado bastante raja política al evento futbolístico, anunciando mascotas y preparando los llamados “Fan Fest” que se realizarán en varios puntos de la ciudad para la gente que no pueda pagar los elevados precios que fijó la FIFA para el boletaje de los partidos, la gobernante capitalina nomás no ha terminado todas las obras, remodelaciones y acciones que se le pidieron para garantizar la adecuada movilidad de los asistentes a los partidos del Mundial, eso sin contar que tampoco han realizado, y en algunos casos ni siquiera habían empezado, obras de remozamiento y ordenamiento urbano y de movilidad en las colonias aledañas al llamado “Coloso de Santa Úrsula”.
Pero a partir del regaño presidencial, a Brugada y a su gabinete se le pusieron plazos concretos y fatales para que terminen ya las obras y compromisos que se les pidieron desde 2024 como condición necesaria para que la Ciudad de México se declare totalmente lista para recibir a los millones de turistas y fanáticos del futbol que llegarán a la capital mexicana a partir de los primeros días de junio para participar en el evento internacional.
Paradójicamente, según nos dicen fuentes de Palacio Nacional, el presidente de la FIFA sólo se quejó de “obras faltantes y trabajos incompletos” en la CDMX, mientras que los avances y mejoramientos que el Comité Organizador solicitó en Guadalajara y en Monterrey se consideraron “en proceso y a tiempo”, lo cual acentuó la visibilidad de los retrasos y cuestionamientos al trabajo de la administración capitalina, que no ha cumplido con las metas que le solicitó el organismo internacional del Futbol.
La relación entre la presidenta Sheinbaum y la Jefa de Gobierno Brugada ha sido complicada y tensa desde que Clara fue finalmente impuesta por tema de género como candidata al gobierno de la ciudad en 2024, en contra del candidato de la doctora, Omar García Harfuch, quien lideraba todas las encuestas para la jefatura de Gobierno en aquel año. Y aunque públicamente las dos se dedican discursos de elogios y reconocimientos, como el que le dirigió Sheinbaum a Brugada el pasado mes de febrero, en los hechos es más que sabido entre los morenistas que no hay una buena relación y desde Palacio Nacional acusan que Clara y su grupo están pensando más en el 2030, con la idea de que la Jefa de Gobierno sea candidata presidencial, que en resolver los problemas inmediatos y urgentes de la capital.
Veremos qué tanto sirve el fuerte regaño presidencial que recibió la gobernante capitalina y si las acciones y trabajos que se están acelerando en la CDMX rumbo al Mundial, finalmente satisfacen a Infantino y al exigente Comité de la FIFA que, hasta ahora, a pesar de que no se diga en el discurso oficial, mantiene dudas y presiones sobre las autoridades federales de México para que se garantice la adecuada realización de la justa mundialista, no sólo en términos físicos y de movilidad, sino también en materia de seguridad, riesgos antiterroristas y hasta las amenazas de protestas sociales y bloqueos al evento futbolístico.
El calendario avanza y el trabajo de las autoridades mexicanas sigue sujeto a la revisión y validación de la FIFA que presiona para que no se deje nada al azar y se cumplan todos y cada uno de los compromisos que adquirió el país cuando se le otorgó la sede mundialista por tercera ocasión. Y en ese objetivo, la CDMX y su aeropuerto internacional en reconstrucción, parecen lo más atrasado de cara al 11 de junio que ya se ve a la vuelta de la esquina.
NOTAS INDISCRETAS…
Un buen ejemplo de lo que preocupa a la FIFA de cara a la próxima inauguración mundialista fue la irrupción de un movimiento estudiantil en el Instituto Politécnico Nacional que, con la bandera de la falta de apoyo a la educación que se imparte en esa institución, la corrupción y desvío de recursos y la partidización del instituto educativo con la creación de un Patronato llamado “Corazón Blanco y Guinda”, que vinculan con pertenencia al Partido Morena, aparecieron el pasado viernes tomando las instalaciones y la señal del Canal Once de la televisión pública. Los estudiantes de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas que secuestraron la señal del canal televisivo para difundir su mensaje y sus demandas por una mejora en la educación y los presupuestos al IPN, mandaron no sólo un mensaje claro de rechazo a su director Arturo Reyes Sandoval, de quien piden su renuncia, y del secretario de Educación, Mario Delgado, a quien acusan de mentir en su discurso sobre el estado de la educación superior en el país, sino que además también amenazaron, después de sus proclamas universitarias y sus porras, con boicotear el Mundial, ya que si no se atienden sus protestas y reclamos, protestarán en la realización del evento futbolístico. “Nosotros tenemos muy claro que si hay Blanco, Guinda y Sandoval, entonces no habrá Mundial”. ¿Así o más claro por qué siguen tan preocupados en la FIFA y en Palacio Nacional?…La que se anunció como la presentación de un libro titulado “Tlalpan, entre la historia y mi corazón”, del diputado capitalino, Pedro Haces Lago, terminó siendo un evento claramente político y con una convocatoria impresionante que incluyó la presencia de ministros y representantes del Poder Judicial, diputados y senadores del Congreso de la Unión y líderes políticos y de partidos en la Ciudad de México. Y es que al acto, realizado la noche del jueves en la Hacienda de San Fernando, en el corazón de Tlalpan, se vio llegar lo mismo a la ministra de la Suprema Corte, Yasmín Esquivel, que al coordinador legislativo, Ricardo Monreal, o al presidente del Tribunal Superior de Justicia de la CDMX, Rafael Guerra; amén de un buen número de diputados y senadores de Morena, así como dirigentes de esa fuerza política y líderes también del PVEM y el PT, además de la infaltable presencia de Pedro Haces Barba, vicecoordinador morenista y padre de Haces Lago. El libro, presentado por el editor Miguel Angel Porrúa y explicado luego por el diputado local Pedro Haces, hace un recorrido por la historia antigua y reciente del pueblo de Tlalpan, hoy convertido en la alcaldía más grande de la Ciudad de México. Y aunque el evento tenía el objetivo de dar a conocer la investigación histórica y gráfica que realizó el diputado Haces Lago, tantas presencias políticas, jurídicas y sociales, hicieron que más de uno en el concurrido evento se preguntara si se trataba solo del libro o si en realidad aquello era, como parecía en la práctica, un destape anticipado de las aspiraciones de Haces Lago para buscar la candidatura a la alcaldía de Tlalpan. Haces junior ya intentó en 2024 ser candidato al gobierno tlalpense, aunque Morena no lo consideró para tal posición que hoy ocupa la alcaldesa Gabriela Osorio, y al final lo hicieron diputado al Congreso de la Ciudad de México. Pero a juzgar por el despliegue, la convocatoria y el músculo político que se mostró el jueves pasado por la noche en la Hacienda San Fernando, del sur de la ciudad, en este 2027 los Haces, así en plural, van por todo para posicionar al junior en busca de la alcaldía tlalpense. Así que, además de revisar y difundir la historia de Tlalpan, el libro en cuestión también parece pretender escribir un nuevo capitulo en el antiguo pueblo del sur capitalino…Y hablando de ministras, la que andaba muy contenta y hasta festejando este fin de semana fue la ministra Lenia Batres, quien celebraba a voz de cuello en los pasillos de la Corte que la Sala especializada en Propiedad Intelectual del Tribunal Superior de Justicia Administrativa, declaró ilegal la decisión del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) que le negó a Batres la posibilidad de registrar y utilizar en exclusiva el nombre de “la Ministra del Pueblo”, título o marca que Lenia intentó registrar en las pasadas campañas judiciales de 2024. Los magistrados del TSJA determinaron que el IMPI incurrió en una falta al negarle el registro de dicho título a la entonces candidata Batres, con el argumento de que su utilización se prestaba a confusión con el cargo de ministra o ministro electos en los pasados comicios judiciales. La propia ministra Batres impugnó la negativa del IMPI y después de un año la Sala especializada del TSJA le otorgó la razón, hecho que incluso fue difundido en un comunicado institucional de la Suprema Corte, en el que se puede leer en su redacción lo que parece un mensaje casi personal, y por supuesto de celebración y victoria, de la ministra Batres. “La Ministra Lenia Batres Guadarrama seguirá utilizando la denominación “ministra del pueblo”, dado que la ha asumido como una declaración de principios de su función pública. El apelativo se trata de una declaración de principios y de una misión que día a día busca honrar”, dice el texto oficial de la Corte que parece haber sido redactado por la misma ministra. En todo caso, ahora que ya se puede llamar oficialmente “ministra del pueblo”, aunque coloquialmente sus críticos le digan de otra forma, estaría bueno que Lenia explique cómo es que ayuda al “pueblo” que dice representar con fallos y votos a favor de que las aseguradoras paguen sus indemnizaciones a los ciudadanos asegurados en UMAS y no en pesos mexicanos. Porque claramente con ese voto a favor de Batres, los que ganaron fueron las compañías de seguros, que pagarán menos, y los que perdieron fueron precisamente “el pueblo” que con muchos sacrificios paga un seguro de cualquier tipo. ¿Y entonces, a qué pueblo defiende y representa la iluminada ministra popular?…Los dados mandaron Serpiente Doble. La semana fue intensa.














