- La defensa del capo solicitó aplazar la sentencia prevista para el 12 de enero de 2026.
- Argumentan dificultades para obtener evidencia en regiones de México afectadas por violencia.
- La fiscalía estadounidense no se opone a la prórroga solicitada.
Petición formal ante la corte de Nueva York
Ismael “El Mayo” Zambada, recluido en Estados Unidos desde 2024, pidió aplazar por 90 días la audiencia en la que recibirá sentencia. La solicitud fue presentada el 9 de diciembre por su abogado, Frank A. Pérez, ante el juez Brian M. Cogan, en la Corte del Distrito Este de Nueva York.
El defensor explicó que no ha sido posible completar el memorando de sentencia ni reunir la evidencia mitigante requerida debido a factores ajenos a su control.
Dificultades para reunir información en México
La defensa argumentó que una parte clave del material mitigante debe obtenerse en zonas de México con altos niveles de violencia e inestabilidad, lo que ha dificultado coordinar entrevistas, obtener cartas, verificar antecedentes y contactar a personas que podrían aportar información relevante.
Pérez detalló que “dificultades logísticas serias” han impedido completar estas tareas y que algunos individuos apenas confirmaron su disponibilidad para ayudar.
También reportó retrasos en viajes y comunicaciones, lo que ha limitado la integración del expediente.
Comunicación restringida y trabajo incompleto
El abogado expuso que la limitada comunicación con Zambada también ha frenado la preparación del documento. Subrayó que la solicitud “se hace de buena fe” y no busca retrasar deliberadamente el proceso.
Según la carta enviada al juez, el tiempo extra permitirá entregar un informe completo que pueda influir en la decisión final del tribunal.
Fiscalía no se opone a la prórroga
Pérez indicó que conversó con Francisco J. Navarro, fiscal asistente del caso, quien no se opone al aplazamiento. La falta de objeción del Gobierno de Estados Unidos aumenta la probabilidad de que la corte apruebe la extensión.
Antecedentes del proceso
Zambada se declaró culpable en agosto de 2025 de delitos de narcotráfico y reconoció haber sobornado a policías, mandos militares y políticos durante más de 30 años. Como parte del acuerdo, la fiscalía descartó buscar la pena de muerte.
Aun así, enfrenta la posibilidad de cadena perpetua y deberá pagar una multa de 15 mil millones de dólares.
Fue detenido el 25 de julio de 2024 en Texas junto a Joaquín Guzmán López, quien confesó haberlo secuestrado para entregarlo a las autoridades estadounidenses.
















