Esta es el último lance de los dados en este año 2022 que se nos va. Ha sido un año de recuperarse del dolor, las pérdidas, la crisis y la sensación de que la vida nos cambió tras la pandemia del Covid. Pero también ha sido un año de aprendizajes y lecciones; donde supimos que, los que sobrevivimos a esta dura prueba, somos capaces de seguir y, aún con el dolor y el recuerdo a cuestas de los que partieron, podemos levantarnos y retomar poco a poco el camino para vivir intensamente el presente, aprendiendo del pasado y sin ansiar el futuro.
Con todo mi agradecimiento, reconocimiento y amistad, deseo a todos los amables lectores, con los que tenemos ya una relación de más de dos décadas conectándonos cada día a través de la pluma y la palabra, que estos días sean ocasión de reencontrarse, de revivir las emociones y los sentimientos, de fortalecer las conexiones familiares y humanas, y sobre todo de alcanzar la paz a través del perdón y la reconciliación. Y de corazón también les auguramos que el 2023 será al mismo tiempo reto y oportunidad, dificultades, pero también creatividad y soluciones; seguro habrá dolor, caídas y tropezones, pero indudablemente tendremos también la posibilidad de recomenzar, de reinventarnos y, alimentándonos de la alegría y de la energía de los buenos momentos con quienes nos aman y amamos, levantarnos siempre y seguir haciendo camino.
















