• La inflación anual se ubicó en 4.53% en la primera quincena de abril
• Alimentos como jitomate y chiles lideran los aumentos de precios
• Persisten dudas sobre futuros recortes a la tasa de interés de Banxico
Ligera moderación en los precios al consumidor
En la primera quincena de abril de 2026, la inflación en México registró una tasa anual de 4.53%, mostrando una desaceleración marginal frente al 4.55% observado en marzo. El Índice Nacional de Precios al Consumidor reportó un incremento quincenal de 0.11%, de acuerdo con cifras oficiales.
Aunque el dato refleja una tendencia a la baja, el nivel inflacionario continúa por encima del objetivo del Banco de México, establecido en 3% con un margen de tolerancia de un punto porcentual.
Presiones diferenciadas en los componentes
El componente subyacente, que elimina los precios más volátiles, se ubicó en 4.27% anual, con una moderación respecto al periodo previo. Dentro de este rubro, los servicios aumentaron 4.44% y las mercancías 4.10%.
En contraste, la inflación no subyacente se aceleró a 5.41% anual, impulsada principalmente por el encarecimiento de productos agropecuarios, que registraron un alza de 8.68%. Destaca el incremento de 23.03% en frutas y verduras.
Productos que impactan el bolsillo
Entre los productos que más presionaron al alza destacan el jitomate, con un aumento de 24.37%; el chile serrano, 21.94%; el chile poblano, 22.63%; y la cebolla, 7.43%. También se registraron incrementos en el transporte público urbano y la gasolina de alto octanaje.
Por otro lado, algunos bienes contribuyeron a contener la inflación, como la electricidad, que bajó 14.00%; el tomate verde, 26.86%; el transporte aéreo, 11.65%; además de productos básicos como pollo, huevo, limón y plátano.
Implicaciones para la política monetaria
El comportamiento de la inflación mantiene la incertidumbre sobre las próximas decisiones del Banco de México. En marzo, el banco central redujo su tasa de referencia a 6.75%, tras un recorte de 25 puntos base.
Sin embargo, al interior de la Junta de Gobierno persisten diferencias sobre el ritmo de futuros ajustes, especialmente ante el riesgo de que la inflación tarde más en converger al objetivo.
Además, factores externos como la volatilidad financiera y el encarecimiento del petróleo podrían generar nuevas presiones sobre los precios en los próximos meses.
Perspectiva económica
Analistas prevén que el banco central podría optar por una pausa en los recortes de tasas en su siguiente reunión, mientras se confirma la tendencia descendente de la inflación. Para el cierre de 2026, las estimaciones apuntan a un nivel cercano a 4.26%, aún por encima del objetivo oficial.















