• El crudo supera los 105 dólares impulsado por el conflicto en Medio Oriente
• Bolsas internacionales registran pérdidas tras discurso de Trump
• Irán lanza nuevas amenazas y ataques, mientras crece la presión internacional
El incremento de la tensión en Medio Oriente provocó un fuerte impacto en los mercados globales este jueves, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, no aclarara el rumbo del conflicto armado en curso, lo que elevó la incertidumbre económica y geopolítica.
Impacto en el petróleo
Los precios del crudo registraron un aumento significativo. El petróleo intermedio de Texas (WTI) superó los 104 dólares por barril tras subir más de 4 %, mientras que el Brent, referencia en Europa, rebasó los 105 dólares, alcanzando los 106.96 dólares en operaciones asiáticas, con un incremento superior al 7 %. Este repunte refleja el temor a una posible interrupción en el suministro energético global.
Caída de las bolsas internacionales
Los mercados bursátiles reaccionaron negativamente. En Wall Street, los principales indicadores —Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq— retrocedieron alrededor de 1 %. En Asia, bolsas como Tokio y Seúl pasaron de estabilidad inicial a pérdidas tras el discurso, mientras que China, Hong Kong y Taiwán cerraron en terreno negativo. Europa replicó la tendencia con caídas cercanas al 1 %, al igual que los mercados del Sudeste Asiático.
El estrecho de Ormuz, punto clave
El estrecho de Ormuz continúa como un foco estratégico. Trump afirmó que esta vía marítima “se abrirá de forma natural” al término de la guerra, debido a la necesidad de Irán de vender petróleo, aunque no explicó cómo se garantizará su reapertura. En respuesta, Reino Unido convocó una reunión virtual con 35 países para analizar la seguridad en la zona, con participación de naciones como Australia.
Escalada militar en la región
En el frente bélico, Irán lanzó una nueva oleada de misiles contra Israel, pese a que Trump aseguró que sus capacidades militares estaban “diezmadas”. El grupo Hizbulá también intensificó ataques en el norte de Israel, con más de 50 proyectiles dirigidos a zonas fronterizas.
El ejército israelí respondió con bombardeos contra instalaciones iraníes, incluyendo bases de la Guardia Revolucionaria y depósitos de misiles en Tabriz, como parte de su estrategia para debilitar el arsenal enemigo.
Amenazas de Trump y postura de Irán
Durante su mensaje, Trump aseguró que Estados Unidos completará sus objetivos militares en Irán en “dos o tres semanas” y advirtió que podría “devolverlos a la Edad de Piedra”.
En respuesta, el portavoz militar iraní Ebrahim Zolfaqari declaró: “Esperad acciones más contundentes, amplias y destructivas”, y sostuvo que el poder militar iraní sigue intacto. También denunció ataques contra instalaciones civiles, como el Instituto Pasteur de Teherán, señalando una posible violación de la Convención de Ginebra.
Tensión diplomática y postura internacional
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que el mundo está “al borde de una guerra más amplia” y pidió un cese inmediato de hostilidades.
Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, rechazó una intervención militar en el estrecho de Ormuz y defendió la vía diplomática. Señaló que una ofensiva limitada no resolverá el problema nuclear y propuso retomar negociaciones con Irán.
Macron también respondió a comentarios personales de Trump, calificándolos como “ni elegantes ni a la altura”.
OTAN y tensiones políticas
En este contexto, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, viajará a Washington para reunirse con Trump, tras las amenazas del mandatario estadounidense de abandonar la alianza por la falta de respaldo en la guerra.
Consecuencias globales del conflicto
La guerra, iniciada el 28 de febrero, ha dejado miles de víctimas y una crisis humanitaria en expansión. Más de 1,900 personas han muerto en Irán, mientras que Israel, Líbano y países del golfo también reportan víctimas y desplazamientos masivos.
Además, el tráfico en el estrecho de Ormuz ha caído hasta un 94 %, afectando el comercio energético mundial. Antes del conflicto, cerca del 20 % del petróleo global transitaba por esta ruta.
El encarecimiento del petróleo y el gas ya impacta en los precios de combustibles, alimentos y transporte aéreo, con efectos que se extienden más allá de la región.
















