- Italia y Estados Unidos abrirán un diálogo para definir el alcance real del apoyo del ICE
- El alcalde de Milán rechaza la presencia del organismo y la califica como inaceptable
- Washington asegura que no habrá funciones migratorias ni control del orden público
La confirmación de que una división del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos participará en las labores de seguridad durante los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 generó una fuerte controversia política en Italia, a pocos días del inicio del evento deportivo.
De acuerdo con un portavoz de la agencia estadounidense, personal del área de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) colaborará en tareas de apoyo a la seguridad diplomática durante la justa olímpica, que se celebrará del 6 al 22 de febrero. La función principal será evaluar y mitigar riesgos asociados a organizaciones criminales transnacionales, en coordinación con las autoridades del país anfitrión.
Apoyo limitado y bajo control italiano
El ICE aclaró que todas las operaciones de seguridad permanecerán bajo la autoridad de Italia y que sus agentes no realizarán tareas de control migratorio ni acciones policiales en territorio extranjero. Señaló además que la protección directa de ciudadanos y delegaciones estadounidenses corresponde al Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado.
Según la versión oficial, la participación del ICE se limitará a labores técnicas y de coordinación en centros operativos, así como al resguardo de funcionarios de alto nivel que asistirán a la inauguración de los Juegos, entre ellos el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio.
Rechazo desde el gobierno local
Pese a estas precisiones, el anuncio provocó reacciones inmediatas en Italia. El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, afirmó que los agentes del ICE “no son bienvenidos” en la ciudad y cuestionó su presencia durante un evento internacional, al considerar que el organismo no se alinea con los valores democráticos locales.
En el ámbito europeo, el eurodiputado Alessandro Zan, del Partido Democrático de centroizquierda, calificó como “inaceptable” cualquier participación del ICE en Italia y sostuvo que el país no debe permitir la actuación de cuerpos de seguridad señalados por presuntas violaciones a los derechos humanos.
Italia busca aclaraciones diplomáticas
Ante la polémica, el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, anunció una reunión con el embajador de Estados Unidos en Roma para precisar el papel de los agentes estadounidenses durante los Juegos. El canciller Antonio Tajani subrayó que no se trata de fuerzas extranjeras patrullando las calles y reiteró que el orden público, la seguridad y la gestión migratoria corresponden exclusivamente a las fuerzas italianas.
Desde el gobierno regional de Lombardía, donde se celebrarán varias competencias, se indicó que cualquier presencia de agentes estadounidenses tendría un carácter estrictamente defensivo y estaría enfocada únicamente en la protección de delegaciones oficiales.
Contexto de tensión internacional
La controversia se produce en medio de un clima de indignación internacional por recientes operativos del ICE en Estados Unidos, que han derivado en protestas y críticas a la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump. Aunque las autoridades italianas insisten en que el ICE no operará en su territorio, el debate ha reavivado la discusión sobre los límites de la cooperación internacional en materia de seguridad.

















