• Trump plantea alianza con Irán para obtener uranio enriquecido
• Irán niega haber aceptado transferir su material nuclear
• Persisten tensiones pese a tregua y apertura temporal del estrecho de Ormuz
Propuesta de extracción de uranio genera tensión
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno podría colaborar con Irán para extraer uranio enriquecido y trasladarlo a territorio estadounidense. Durante un discurso, señaló que ingresarían al país con maquinaria pesada para recuperar lo que llamó “polvo nuclear”.
El planteamiento surge en medio de negociaciones para poner fin al conflicto bilateral, aunque no ha sido confirmado por autoridades iraníes.
Irán rechaza versión de Washington
Desde Teherán, el gobierno iraní desmintió de forma categórica cualquier acuerdo en ese sentido. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores aseguró que “el uranio enriquecido de Irán no va a ser trasladado a ningún lugar” y subrayó que ese tema no forma parte de las negociaciones actuales.
Irán ha sostenido reiteradamente que su programa nuclear tiene fines civiles, principalmente para la generación de energía, y que no renunciará a su derecho de enriquecimiento.
Ormuz abierto, pero con tensiones latentes
Trump también declaró que el Estrecho de Ormuz se encuentra abierto al comercio internacional, tras el anuncio iraní de mantener el paso libre durante el periodo de tregua.
No obstante, el mandatario estadounidense indicó que el bloqueo naval frente a puertos iraníes continuará hasta alcanzar un acuerdo definitivo. Por su parte, Irán confirmó que la apertura del estrecho se mantendrá al menos hasta el fin del alto el fuego.
Negociaciones en curso y escenario incierto
Las conversaciones entre ambos países podrían avanzar en los próximos días, en un contexto marcado por semanas de enfrentamientos en el Golfo Pérsico. Aunque existe un cese temporal de hostilidades, las diferencias sobre el programa nuclear y el destino del uranio siguen siendo uno de los principales puntos de conflicto.
La falta de consenso refleja la complejidad de las negociaciones, donde aún no hay acuerdos firmes sobre los temas más sensibles.















